Principios comunitarios

Manifiesto

Emprendedores por la Vida es una declaración pública de compromiso con la VIDA, la PAZ, la DEMOCRACIA, el TRABAJO DIGNO, la ECONOMÍA POPULAR y la COOPERACIÓN ECONÓMICA. Somos una comunidad independiente de emprendedores, consumidores y aliados que creen en una economía más JUSTA, SOLIDARIA y SOSTENIBLE: una economía que apoye a las PYMES, fortalezca el COMERCIO LOCAL, proteja la NATURALEZA, rechace el FRACKING, impulse la TRANSICIÓN ENERGÉTICA y promueva el APOYO MUTUO entre quienes comparten estos principios.
01Participacion voluntaria
02Principios compartidos
03Comunidad independiente

Documento base

MANIFIESTO DE PRINCIPIOS

EMPRENDEDORES POR LA VIDA - EPV

Una comunidad que emprende, coopera y trabaja por la vida

Emprendedores por la Vida - EPV

Emprendedores por la Vida nace de una pregunta sencilla, pero profunda: ¿qué pasaría si las personas que creen en un país más justo, solidario y digno empezaran a apoyarse también desde la economía cotidiana?, es una comunidad de emprendimientos, comercios, pequeñas y medianas empresas, trabajadores independientes, productores, asociaciones, cooperativas y consumidores que creen en una economía construida desde la dignidad, la solidaridad, la justicia social y el respeto por la vida.

Nace del sentimiento de muchas personas que trabajan, emprenden, venden, crean, producen y prestan servicios todos los días, pero que muchas veces se sienten solas frente a un modelo económico que favorece a los grandes poderes y deja en segundo plano a las pequeñas empresas, los negocios familiares, la economía popular y el comercio local.

EPV surge como una respuesta comunitaria. Una red para encontrarnos, reconocernos y apoyarnos entre quienes creemos que el país no se construye desde el miedo, la exclusión ni la violencia, sino desde la vida, la paz, el trabajo digno, la justicia social, la democracia, la equidad y la cooperación.

Creemos que los emprendimientos no son solo negocios. Son historias de familias, sueños, sacrificios, talento y esperanza. Detrás de cada producto, cada servicio y cada marca local hay personas que merecen ser visibilizadas, respaldadas y conectadas con una comunidad que valore su esfuerzo.

También creemos que el desarrollo económico no puede seguir dependiendo de modelos que destruyen la naturaleza, contaminan los territorios o profundizan la dependencia de los combustibles fósiles. Por eso defendemos una visión de futuro basada en la transición energética justa, el respeto por el agua, la protección de la vida, el rechazo al fracking y la construcción de alternativas productivas sostenibles.

Emprendedores por la Vida nace para impulsar una economía más humana: una economía que apoye a las pymes, fortalezca la producción nacional, respalde el comercio local, promueva la economía popular y permita que las comunidades sean protagonistas de su propio desarrollo.

Esta plataforma busca conectar a emprendedores, consumidores y aliados estratégicos que comparten una misma visión: comprar con conciencia, apoyar con propósito y crecer en comunidad.

Somos una comunidad ciudadana, independiente y voluntaria, basada en principios compartidos.

Aquí importa el compromiso con la vida, la paz, la equidad, el respeto, la democracia, el trabajo digno, la sostenibilidad y el apoyo mutuo.

EPV nace porque creemos que otra economía es posible. Una economía donde apoyarnos entre nosotros también sea una forma de construir país.

Nos unimos porque entendemos que emprender no consiste únicamente en vender productos o prestar servicios. Emprender también significa crear oportunidades, aportar al bienestar colectivo, generar trabajo digno, fortalecer las comunidades y participar responsablemente en la construcción de un país más justo, democrático y en paz.

Creemos en una economía que esté al servicio de las personas y no en una sociedad en la que las personas deban sacrificar su bienestar, sus derechos o su entorno para servir exclusivamente a los intereses económicos.

Este manifiesto reúne los principios que orientan a nuestra comunidad. Quienes se integran a EPV expresan su compromiso de respetarlos, promoverlos y aplicarlos dentro de sus posibilidades, tanto en sus actividades comerciales como en sus relaciones con trabajadores, proveedores, clientes, comunidades y demás integrantes de la plataforma.

No buscamos que todos pensemos exactamente igual. Nuestra comunidad reconoce la diversidad de ideas, experiencias, territorios, profesiones y formas de emprender. Sin embargo, compartimos unos valores fundamentales que nos permiten trabajar juntos con respeto, confianza, responsabilidad y sentido colectivo.


1. Creemos en la vida como principio fundamental

Para nuestra comunidad, la vida está por encima de cualquier interés económico, político o particular.

Defendemos la vida humana, la protección de las comunidades, el cuidado de los animales, la conservación de la naturaleza y el derecho de las futuras generaciones a recibir un territorio sano, productivo y habitable.

Ningún progreso puede considerarse verdadero cuando destruye los recursos naturales, pone en riesgo la salud de las personas o profundiza la desigualdad.

Promovemos actividades económicas responsables, conscientes de su impacto ambiental y comprometidas con el uso adecuado de los recursos. Procuramos reducir desperdicios, fomentar prácticas sostenibles, evitar la contaminación y apoyar iniciativas que contribuyan a la recuperación y protección del medio ambiente.

Rechazamos prácticas extractivas que puedan poner en riesgo las fuentes de agua, la estabilidad de los territorios, la seguridad alimentaria y la vida de las comunidades. Por esta razón, defendemos el principio de no utilización del fracking y promovemos una transición energética responsable, gradual, justa y orientada al bienestar colectivo.

La riqueza de un país no se mide únicamente por lo que extrae de la tierra, sino también por su capacidad de protegerla, aprovecharla responsablemente y garantizar que sus beneficios lleguen a toda la población.


2. Creemos en la paz construida desde los territorios

La paz no es solamente la ausencia de guerra. La paz también significa tener oportunidades, educación, trabajo digno, acceso a la salud, alimentación, seguridad, vivienda y posibilidades reales de construir un proyecto de vida.

Creemos en el diálogo como principal herramienta para resolver las diferencias. Rechazamos la violencia, la persecución, la amenaza, la estigmatización y cualquier forma de agresión contra las personas por sus ideas, condiciones sociales, actividades económicas o formas de participación.

Promovemos una cultura de reconciliación, escucha y respeto.

Entendemos que los emprendimientos y comercios pueden ser actores importantes en la construcción de paz. Cada oportunidad de empleo, cada compra a un productor local, cada alianza comunitaria y cada iniciativa económica desarrollada en un territorio puede ayudar a reducir la desigualdad, prevenir la violencia y fortalecer la convivencia.

Nuestra comunidad respalda las soluciones dialogadas a los conflictos y la creación de oportunidades para las poblaciones históricamente afectadas por la exclusión, la pobreza y la violencia.

En EPV no promovemos el odio ni la confrontación entre ciudadanos. Defendemos las ideas con argumentos, serenidad y respeto.


3. Creemos en la democracia y en la participación ciudadana

Creemos en una democracia en la que todas las personas puedan participar, expresar sus opiniones, organizarse y contribuir a las decisiones que afectan sus vidas.

Respetamos las instituciones democráticas, la Constitución, las leyes, los derechos humanos, la libertad de expresión, la libertad de asociación y el derecho de la ciudadanía a participar en los asuntos públicos.

Rechazamos el autoritarismo, la intimidación, la censura, la discriminación política y cualquier intento de imponer ideas mediante la fuerza, el miedo o la desinformación.

Defendemos una participación ciudadana informada, consciente y responsable. Consideramos que las decisiones colectivas deben construirse escuchando a las comunidades, a los trabajadores, a los pequeños empresarios, a los campesinos, a los jóvenes, a las mujeres, a los grupos étnicos y a los sectores que durante años han tenido dificultades para ser escuchados.

Dentro de nuestra comunidad, las diferencias serán tratadas mediante el diálogo. Ningún integrante deberá ser humillado, perseguido o agredido por expresar una opinión de manera respetuosa.

La democracia también debe estar presente en la economía. Por eso defendemos una mayor participación de las comunidades, los trabajadores, las asociaciones y las pequeñas unidades productivas en la generación y distribución de la riqueza.


4. Creemos en el trabajo digno y en los derechos laborales

El trabajo es una fuente de dignidad, estabilidad y desarrollo personal. Por esta razón, quienes hacen parte de EPV se comprometen a respetar los derechos laborales y a procurar relaciones de trabajo justas.

Reconocemos que muchos emprendimientos comienzan con recursos limitados y enfrentan grandes dificultades para sostenerse. Sin embargo, las limitaciones económicas no deben convertirse en una justificación para el abuso, la discriminación, la explotación o el desconocimiento de los derechos de quienes trabajan.

Promovemos el pago justo y oportuno, el trato respetuoso, la seguridad en el trabajo, el descanso, la protección social, la igualdad de oportunidades y el reconocimiento del esfuerzo de cada persona.

Rechazamos el acoso laboral, el acoso sexual, la violencia, la intimidación y cualquier forma de discriminación.

Consideramos que las relaciones laborales deben estar basadas en la confianza, la comunicación y el cumplimiento de los acuerdos. Los trabajadores no son únicamente un costo dentro de una empresa: son personas que aportan conocimiento, experiencia, creatividad y dedicación.

Promovemos emprendimientos capaces de crecer junto a sus trabajadores y de compartir los beneficios del progreso de manera responsable.

Defendemos el derecho de las personas a organizarse, dialogar y buscar mejores condiciones laborales por medios democráticos y pacíficos.


5. Creemos en la economía popular

Reconocemos el valor de quienes trabajan todos los días desde pequeñas unidades productivas, negocios familiares, talleres, tiendas, puestos de venta, actividades rurales, oficios, servicios independientes, mercados comunitarios y emprendimientos digitales.

La economía popular sostiene a millones de familias y mueve una parte fundamental de la vida económica de los barrios, municipios y territorios.

Estas actividades no deben ser vistas como inferiores ni como obstáculos para el desarrollo. Deben ser reconocidas, acompañadas y fortalecidas mediante acceso a capacitación, tecnología, crédito responsable, comercialización, formalización gradual, infraestructura y oportunidades reales de crecimiento.

EPV busca ser un espacio en el que los pequeños productores y comerciantes puedan encontrarse, apoyarse, darse a conocer y construir nuevas oportunidades.

Creemos que la formalización debe ser un proceso de acompañamiento y no una barrera que excluya o castigue a quienes están comenzando. Las obligaciones deben ser proporcionales a la capacidad económica de cada emprendimiento y deben ir acompañadas de beneficios, orientación y acceso efectivo a servicios.

La economía popular merece respeto, reconocimiento y participación en las decisiones económicas.


6. Creemos en las pequeñas y medianas empresas

Las micro, pequeñas y medianas empresas son esenciales para la generación de empleo, la innovación y el desarrollo de los territorios.

Defendemos condiciones más justas para que puedan competir, acceder a financiación, incorporar tecnología, capacitar a sus equipos y participar en mercados públicos y privados.

Consideramos necesario reducir las barreras que dificultan su crecimiento, especialmente aquellas relacionadas con el crédito costoso, los trámites excesivos, la concentración de los mercados y las condiciones comerciales desiguales.

Apoyamos mecanismos de financiación responsables, con tasas razonables, plazos adecuados y acompañamiento técnico. El crédito debe servir para producir, crecer y generar empleo, no para llevar a los pequeños negocios al endeudamiento permanente.

También promovemos la innovación y la transformación digital como herramientas para mejorar la productividad, siempre procurando que la tecnología sea accesible y que su utilización no implique el desconocimiento de los derechos laborales.

Una economía fuerte necesita pequeñas y medianas empresas capaces de crecer, competir y permanecer en el tiempo.


7. Creemos en el comercio local

Comprar localmente es una manera de fortalecer nuestras comunidades.

Cada vez que una persona compra en un negocio de su barrio, adquiere productos de un campesino, contrata a un trabajador independiente o apoya a un emprendimiento cercano, contribuye a que los recursos permanezcan dentro del territorio y generen nuevas oportunidades.

EPV promueve el consumo consciente y la preferencia por emprendimientos, productores y comercios que actúen con responsabilidad social, ambiental y laboral.

Invitamos a los integrantes de la comunidad a conocerse, recomendarse, contratarse y construir redes comerciales entre ellos, siempre bajo criterios de calidad, cumplimiento y transparencia.

Apoyar el comercio local no significa rechazar lo externo. Significa reconocer primero las capacidades existentes en nuestros territorios y darles la oportunidad de crecer.

Queremos que los consumidores conozcan la historia detrás de cada emprendimiento y comprendan que sus decisiones de compra también pueden contribuir a la construcción de una economía más justa.


8. Creemos en la cooperación económica

No consideramos que todos los emprendimientos deban verse como enemigos o competidores.

Creemos en la posibilidad de cooperar, compartir conocimientos, crear alianzas, realizar compras colectivas, participar en redes de distribución, intercambiar servicios y desarrollar proyectos conjuntos.

La cooperación permite que los pequeños negocios alcancen capacidades que individualmente serían difíciles de obtener.

Promovemos las asociaciones, cooperativas, redes de productores, grupos de compra, comunidades comerciales y demás formas de organización económica solidaria.

La competencia puede estimular la innovación, pero no debe estar basada en destruir al otro, difamarlo, engañar a los consumidores o utilizar prácticas desleales.

Dentro de EPV esperamos relaciones comerciales honestas. Los acuerdos deben cumplirse, la información debe presentarse con claridad y cualquier dificultad debe comunicarse oportunamente.

Quien recibe apoyo de la comunidad también debe estar dispuesto a apoyar a los demás cuando tenga la posibilidad de hacerlo.


9. Creemos en la honestidad y en el cumplimiento

La confianza es uno de los principales recursos de una comunidad.

Por esta razón, los emprendimientos vinculados a EPV se comprometen a ofrecer información verdadera sobre sus productos, servicios, precios, tiempos de entrega, condiciones de garantía y capacidades reales.

Rechazamos la publicidad engañosa, las estafas, la falsificación, la apropiación indebida de recursos, el incumplimiento deliberado y cualquier práctica que perjudique a clientes, proveedores, trabajadores o integrantes de la comunidad.

Cuando se presente un error, esperamos que sea reconocido y corregido de manera responsable.

Cumplir la palabra, respetar los acuerdos y responder por las obligaciones son comportamientos fundamentales para pertenecer a EPV.

La reputación de la comunidad depende de la conducta de cada uno de sus integrantes.


10. Creemos en el respeto y la igualdad

Todas las personas merecen un trato digno.

En nuestra comunidad no se permitirá la discriminación por razones de origen, género, edad, orientación sexual, identidad, discapacidad, condición económica, nacionalidad, etnia, religión, profesión o forma de pensar.

Defendemos la igualdad de oportunidades y el reconocimiento de las diferencias.

El respeto también implica escuchar, no humillar, no insultar y no aprovecharse de la necesidad o vulnerabilidad de otra persona.

Promovemos espacios seguros para trabajadores, clientes, proveedores y emprendedores.

Las discusiones comerciales o personales deben manejarse con prudencia. La diferencia no convierte a otra persona en enemiga.

La lealtad hacia la comunidad no significa guardar silencio frente a una conducta incorrecta. Ser leales también significa señalar los errores de manera responsable, proteger a quienes puedan resultar afectados y ayudar a corregir las prácticas que contradigan nuestros principios.


11. Creemos en la lealtad, el compromiso y la solidaridad

Quienes se integran a EPV no lo hacen únicamente para aparecer en un directorio o recibir un beneficio comercial.

Ser parte de esta comunidad implica un compromiso con sus principios y con las demás personas que la conforman.

La lealtad se demuestra actuando con honestidad, cuidando la confianza colectiva, evitando perjudicar deliberadamente a otros miembros y cumpliendo los acuerdos adquiridos.

La solidaridad se expresa apoyando a quien comienza, compartiendo experiencias, recomendando el trabajo bien hecho, orientando a quienes tienen dificultades y participando en iniciativas comunitarias.

No exigimos que todos los integrantes tengan las mismas capacidades económicas. Cada persona o emprendimiento puede aportar de acuerdo con sus posibilidades.

Unos podrán aportar conocimiento, otros podrán abrir oportunidades comerciales, otros ofrecerán capacitación, difusión, acompañamiento o colaboración.

La fuerza de EPV estará en la suma de todos esos esfuerzos.


12. Creemos en la educación, la ciencia y la innovación

El conocimiento debe estar al alcance de todas las personas.

Promovemos la capacitación permanente, la educación financiera, el uso responsable de la tecnología, la innovación productiva y el intercambio de conocimientos.

Queremos que los emprendimientos puedan mejorar sus procesos, comprender sus costos, administrar sus recursos, proteger su información, utilizar herramientas digitales y tomar decisiones basadas en datos.

También defendemos el valor de los saberes tradicionales, los conocimientos campesinos, los oficios, las prácticas comunitarias y la experiencia construida durante generaciones.

La ciencia y la tecnología deben ayudar a mejorar la vida, reducir desigualdades y aumentar las capacidades de las comunidades.

La innovación no debe ser utilizada para excluir, precarizar o reemplazar injustamente a las personas. Debe servir para aumentar la productividad, crear nuevas oportunidades y facilitar trabajos más seguros y dignos.


13. Creemos en una economía para el bienestar colectivo

El crecimiento económico debe reflejarse en una mejor calidad de vida.

No consideramos suficiente que aumenten las ganancias si al mismo tiempo crecen la pobreza, la desigualdad, la informalidad extrema, la destrucción ambiental o la falta de oportunidades.

Defendemos una economía productiva que fortalezca la industria, el campo, la tecnología, el turismo responsable, la cultura, los servicios, el comercio y las capacidades de cada región.

Creemos en una distribución más justa de las oportunidades y en la responsabilidad de quienes tienen mayores capacidades de contribuir al bienestar general.

El éxito individual es valioso, pero se vuelve más significativo cuando también genera oportunidades para otras personas.

Aspiramos a que los emprendimientos de nuestra comunidad sean sostenibles, rentables y capaces de crecer, sin abandonar su responsabilidad social.


14. Nuestro compromiso como comunidad

Al integrarnos a Emprendedores por la Vida - EPV, declaramos que conocemos estos principios y que procuraremos aplicarlos de buena fe.

Nos comprometemos a:

  • Actuar con honestidad, respeto y responsabilidad.
  • Cumplir los acuerdos comerciales y responder adecuadamente ante nuestros clientes, trabajadores, proveedores y aliados.
  • Promover el trabajo digno y rechazar cualquier forma de explotación o discriminación.
  • Proteger la vida, el agua, la naturaleza y los territorios.
  • Apoyar la paz, el diálogo y la solución democrática de los conflictos.
  • Fortalecer el comercio local, la economía popular y las pequeñas y medianas empresas.
  • Cooperar con otros integrantes de la comunidad y evitar las prácticas comerciales desleales.
  • Utilizar la plataforma de manera responsable y no aprovecharla para engañar, atacar, discriminar o perjudicar a otras personas.
  • Recibir las observaciones con respeto y corregir las conductas que se aparten de estos principios.
  • Cuidar el buen nombre de la comunidad mediante nuestras acciones.

Entendemos que pertenecer a EPV es una decisión voluntaria. También comprendemos que el incumplimiento grave o reiterado de estos principios podrá ser evaluado por la comunidad y podrá dar lugar a llamados de atención, suspensión o retiro de la plataforma, respetando siempre el derecho a ser escuchado y presentar explicaciones.


DECLARACIÓN FINAL

Somos emprendedores por la vida porque creemos que otra forma de construir economía es posible.

Una economía que proteja la naturaleza.

Una economía que respete a quien trabaja.

Una economía que valore a quien produce.

Una economía que fortalezca los barrios y los territorios.

Una economía que promueva la paz.

Una economía que reconozca la diversidad.

Una economía basada en la cooperación y no únicamente en la competencia.

Una economía en la que crecer no signifique pasar por encima de los demás.

Nos comprometemos a trabajar con lealtad, solidaridad, responsabilidad y respeto.

Confiamos en la capacidad de las personas para organizarse, ayudarse y construir oportunidades colectivas.

Creemos que cada emprendimiento puede ser una semilla de transformación y que cada decisión de compra puede contribuir a fortalecer una comunidad.

No somos únicamente una red de negocios.

Somos una comunidad de personas que producen, trabajan, sueñan y cooperan.

Somos comercio local.

Somos economía popular.

Somos pequeñas y medianas empresas.

Somos trabajo digno.

Somos paz, democracia y respeto.

Somos cooperación económica.

Somos compromiso con los territorios y con las futuras generaciones.

Somos Emprendedores por la Vida.

Emprendedores por la VidaVida, paz, democracia y cooperación económica